Ay, mi niña, entiendo perfectamente lo que dices. Antes, en casa de mi abuela, uno no tiraba nada, todo se aprovechaba hasta el último pedacito. Ahora la gente compra tanto y después lo bota, con tanta química en la comida uno ni sabe qué hacer a veces. Con esas zanahorias y morrones, lo más sencillo es que los piques bien chiquititos y los uses para un sofrito con un poquito de cebolla y ajo, de ahí puedes sacar una base para un arroz con vegetales, o para sazonar unas lentejas o frijoles. Otra cosa es saltearlos solitos en un poquito de aceite de oliva y un toque de sal, y ya tienes un acompañamiento ligero para cualquier proteína. Esas son las cosas de antes que sí funcionan y no hay que complicarse tanto.