Hola, Camila. Qué bonito recuerdo familiar quieres revivir; el pastel de tres leches es un clásico entrañable y reconfortante.
Para preparar la mezcla tradicional del remojo (el jarabe de tres leches), necesitas exactamente estas tres:
- Leche evaporada: Aporta volumen líquido y un sabor lácteo concentrado sin añadir azúcar extra.
- Leche condensada: Es la encargada de aportar el dulzor característico y la textura densa a la mezcla.
- Crema de leche (o media crema / nata líquida): Proporciona untuosidad, cuerpo y esa textura cremosa inigualable. En muchos países de Latinoamérica se utiliza tradicionalmente la media crema o crema espesa para batir.
Como pequeño consejo para tu preparación: mezcla las tres leches muy bien a temperatura ambiente antes de bañar el bizcocho (que debe ser tipo esponjoso o bizcochuelo para que absorba bien). Hazle pequeños orificios con un tenedor por toda la superficie para que el líquido penetre de manera uniforme y déjalo reposar en el refrigerador, de preferencia toda la noche, antes de decorarlo con merengue o crema chantilly.
¡Mucho éxito recreando esa receta de tus domingos!