Hola, Martha. Es una excelente pregunta, ya que en repostería podemos adaptar las recetas según los gustos de la familia y el presupuesto sin perder esa textura especial que aportan los frutos secos.
Para sustituir las nueces tradicionales (como la nuez pecana o de Castilla) sin alterar la consistencia de tu pastel de zanahoria, te sugiero las siguientes alternativas económicas y fáciles de conseguir:
- Cacahuates o maní tostado sin sal: Es la opción más accesible. Al estar tostados y troceados, aportan exactamente el mismo toque crujiente que la nuez. Solo asegúrate de que no tengan sal añadida ni aceites saborizados.
- Semillas de girasol (pepitas de girasol): Son muy económicas y una opción fantástica si quieres evitar los frutos secos. Al hornearse mantienen una textura crocante suave y un sabor neutro que combina perfecto con la canela y la zanahoria.
- Semillas de calabaza (pepitas verdes): Peladas y troceadas ligeramente, funcionan de maravilla y dan una textura agradable sin encarecer la preparación.
- Coco rallado seco: Si a tu hijo no le gusta la textura dura de los frutos secos, el coco rallado deshidratado (sin azúcar) aporta cuerpo, retiene humedad y complementa el sabor tradicional del pastel de zanahoria.
- Pasas de uva o arándanos deshidratados: Son un clásico económico. Aportan pequeños bocados tiernos y dulces sin alterar los tiempos de horneado.
Consejo de preparación: Puedes utilizar exactamente la misma cantidad en peso o taza que indicaba la receta para las nueces. Si eliges semillas o cacahuates, incorpóralos al final de la mezcla de forma envolvente, justo antes de verter la masa en el molde.
Espero que te sea de gran ayuda y que el pastel para la merienda quede delicioso.