Hola, Valeria. Tienes toda la razón, comprar ghee en el supermercado suele ser bastante costoso cuando en realidad es muy sencillo y económico prepararlo en casa con mantequilla común.
Para empezar, el único ingrediente indispensable es
mantequilla sin sal (de preferencia de buena calidad, ya que el sabor final dependerá de ello). Te recomiendo usar al menos dos o tres barras (unos 250 a 500 gramos) para que rinda bien.
Aquí te comparto el paso a paso detallado para hacerlo en tu estufa:
- Derretir a fuego bajo: Coloca la mantequilla en una olla o cazo de fondo grueso. Enciende la estufa a fuego bajo y deja que se derrita por completo lentamente, sin tapar la olla.
- Evaporación del agua: Una vez derretida, verás que empieza a burbujear suavemente y se formará una espuma blanca en la superficie. Esto es normal, ya que el agua contenida en la mantequilla se está evaporando. Mantén el fuego al mínimo para que no se queme.
- Separación de los sólidos lácteos: Conforme pasen unos 15 a 20 minutos, la espuma empezará a disiparse y los sólidos de la leche se irán al fondo del cazo. Notarás que el líquido se vuelve completamente transparente y dorado brillante.
- Tostado ligero: Deja que los sedimentos del fondo tomen un color ligeramente dorado o marrón claro (tendrá un aroma delicioso a nuez tostada). En ese momento, retira la olla del fuego inmediatamente para que no se pase.
- Filtrado: Deja reposar un par de minutos y pasa el líquido a través de un colador fino forrado con una gasa limpia, un filtro de café o una toalla de papel absorbente directo a un frasco de vidrio limpio y seco. Los sólidos del fondo deben quedar atrapados en el filtro.
Una vez frío, se solidificará ligeramente tomando una textura cremosa. No necesita refrigeración y te durará varios meses bien cerrado en un lugar fresco y seco. Espero que te sea de gran utilidad y te animes a prepararlo.