Hola, Carmen. Es una excelente elección, el cuello de cerdo (también conocido como aguja o bondiola) es un corte fabuloso para hornear gracias a su equilibrio de grasa intramuscular, y el kéfir es uno de los mejores ablandadores naturales que existen.
Respecto a los tiempos de marinado, te recomiendo lo siguiente según cómo vayas a prepararlo:
- Si la pieza está entera: Lo ideal es dejarla marinar entre 12 y 18 horas (toda la noche en el refrigerador). Al ser una pieza densa, necesita ese tiempo para que el ácido láctico penetre adecuadamente.
- Si está cortada en trozos medianos o filetes gruesos: Con 6 a 8 horas es más que suficiente para conseguir una textura muy tierna y jugosa. El tiempo mínimo absoluto sería de 4 horas si tienes prisa.
El kéfir actúa de forma suave y progresiva gracias a su acidez láctica, por lo que no correrás el riesgo de que la carne se vuelva pastosa como ocurre a veces con los marinados a base de vinagre o zumo de cítricos potentes. No obstante, no te aconsejo exceder las 24 horas.
Para que el resultado sea aún más parecido al estilo clásico de las reuniones tradicionales, te sugiero tener en cuenta estos detalles:
- Añade abundante cebolla: Córtala en juliana o aros y estrújala un poco con las manos antes de mezclarla; los jugos de la cebolla potencian el ablandamiento y aportan un sabor increíble.
- Especias complementarias: Pimienta negra recién molida, unas hojas de laurel partidas, ajo picado y una pizca de cilantro molido o pimentón combinan a la perfección.
- Temperatura de horneado: Hornea a temperatura media (alrededor de 170-180 °C) tapado al principio para conservar la humedad, y destápalo al final para dorar la superficie.
Espero que te quede espectacular y disfrutes mucho de la comida. ¡Mucho éxito en la cocina!