Hola, Valeria. No te preocupes, es un problema bastante común en la cocina y tu salsa tiene solución sin necesidad de gastar de más ni usar ingredientes artificiales.
¿Por qué ocurre esto con los tomates?
Los tomates comerciales de supermercado, especialmente las variedades redondas comunes (o de ensalada), contienen hasta un 94% o 95% de agua y poca pulpa o pectina natural. Antiguamente se solían utilizar variedades como el tomate pera (o Roma/jitomate guaje) bien maduros de huerto, que tienen mucha más carne y menos cavidades con líquido y semillas. Además, muchos tomates actuales maduran en cámaras de frío, lo que hace que retengan más agua libre.
Cómo espesar tu salsa de manera natural hoy mismo:- Reducción a fuego lento (el método tradicional): Mantén la olla destapada a fuego medio-bajo. El vapor necesita escapar para que el exceso de agua se evapore y los azúcares naturales del tomate se concentren. Remueve cada pocos minutos para evitar que se pegue en el fondo. En 15 o 20 minutos notarás un cambio drástico de textura.
- Una patata (papa) cocida rallada o machacada: Si tienes una patata en casa, puedes cocerla aparte (o usar un trozo que ya tengas), triturarla muy bien e incorporarla a la salsa. El almidón natural de la patata absorbe el exceso de agua y da cuerpo sin alterar apenas el sabor.
- Miga de pan duro: Un truco clásico de las abuelas es desmenuzar una rebanada pequeña de pan blanco del día anterior o pan rallado muy fino directamente en la salsa caliente y mezclar bien.
- Un poco de maicena disuelta: Si tienes fécula de maíz en la despensa, disuelve media cucharadita en una cucharada de agua fría y agrégala a la salsa hirviendo; espesará en un par de minutos.
Para futuras ocasiones, te recomiendo retirar las semillas y el líquido interior antes de triturar o cocinar los tomates. ¡Mucho ánimo con tu cena!