Para aprovechar bien la compra y evitar malos olores, lo primero es retirar el exceso de grasa con un cuchillo. Después, talle la pieza con abundante sal de grano y jugo de limón durante unos minutos, y luego déjela reposar en agua con vinagre blanco por media hora antes de enjuagar. El paso indispensable para no arruinar el platillo es darle un primer hervor de 15 minutos en agua sola, tirar todo ese caldo con espuma y lavar la carne. Finalmente, cocine la panza en agua limpia con una cabeza de ajo entera, media cebolla, hojas de laurel y una rama de hierbabuena, ya sea por 50 minutos en olla de presión o unas 3 horas en olla tradicional.