Hola, con gusto te ayudo a resolver esta duda para que tu mermelada quede en el punto justo.
Tradicionalmente se utiliza una proporción de 1:1 (un kilo de azúcar por cada kilo de fruta), pero para el paladar actual suele resultar excesivamente dulce, sobre todo con una fruta como la fresa. Para lograr un equilibrio ideal donde la fruta sea la protagonista y no resulte empalagosa, la proporción más recomendada es del
40 % al 50 % de azúcar respecto al peso de las fresas limpias. Es decir, entre
400 y 500 gramos de azúcar por cada kilo de fresas.
Sin embargo, debes tener en cuenta que la fresa es una fruta con un contenido muy bajo de pectina natural y bastante agua. Para que cuaje correctamente con menos azúcar, te sugiero seguir estos puntos:
- Añadir zumo de limón: Agrega el zumo de medio limón por cada 500 gramos de fruta. El ácido ayuda a activar la poca pectina de la fresa y equilibra el dulzor.
- Tiempo de cocción y evaporación: Al llevar menos azúcar, necesitarás cocinar a fuego medio-bajo durante unos 30 a 45 minutos para evaporar el exceso de líquido. Remueve con frecuencia para evitar que se pegue al fondo.
- Prueba del plato frío: Coloca un plato pequeño en el congelador durante unos minutos. Vierte una cucharadita de mermelada caliente sobre él; si al empujarla con el dedo se arruga y no se desparrama líquida, ya tiene la consistencia adecuada.
Ten presente que al reducir la cantidad de azúcar, el tiempo de conservación en el refrigerador disminuye a unas 2 o 3 semanas una vez abierto el frasco. ¡Mucho éxito con tu preparación!