Qué onda, banda. Uno aquí, ya con sus añitos encima (más de 70, pa' que sepan), intentando cocinar algo decente para la cena, y no más no doy una con el pollo al horno. Lo meto al horno con todas las ganas, pensando que va a salir jugosito, pero siempre termina más seco que el alma de un político. :(
Miren que yo en mi huerto saco unos chiles y tomates de primera, ¡eh! Todo orgánico, todo chévere. Pero el pollo... ah, el pollo es mi némesis. Ya probé de todo: marinarlo, ponerle hierbas de mi huerto (romero, tomillo, todo fresco), hasta le hablo bonito, pero nada. Sale tieso, que ni con lubricante lo comes a gusto.
¿Cuál es el truco, mis estimados? ¿Temperatura? ¿Tiempo? ¿Será que mi horno ya está chocheando como yo? Necesito que me pasen sus secretos, que no quiero acabar comiendo solo lechugas de mi huerta por el resto de mis días. ¡Échenme la mano, porfa! :D