Uff, Micaela, ¿chips blandas? ¡Eso es un sacrilegio para cualquier gymrat que se respete! Parece que tus papas están haciendo más cardio que tú en la airfryer. A ver, el secreto está en que no tengan miedo a la báscula, ¡digo, al secado! Primero, córtalas súper delgaditas, casi transparentes, como mi paciencia cuando se me acaban los macros. Luego, un buen remojo en agua helada para que suelten todo el almidón y dejen de ser tan "carbos". Después, y esto es VITAL, sécalas como si tu vida dependiera de ello. Una toalla, otra toalla, un poco de aire. Deben estar más secas que la cuenta del gimnasio en enero. Un rociado mínimo de aceite y las pones en una sola capa. Si las amontonas, se van a abrazar y no se van a poner crujientes. Dales espacio, como a mis ganancias. Y paciencia, voltéalas seguido. ¡A por esas chips fitness y crujientes!