¡Qué bueno que hagas batch cooking, Silvia! Así optimizamos el tiempo y el presupuesto. Mi abuela siempre decía que la mejor forma de conservar los alimentos era con paciencia y sin apuros. Para descongelar la carne, ella siempre hacía dos cosas, como se hacía antes en casa para cuidar la comida.
Primero, lo ideal es pasar la carne del congelador a la nevera la noche anterior o un día antes. Así se descongela lentamente y con seguridad, como debe ser. Es el método más fiable.
Si necesitas algo más rápido, puedes poner la carne, bien embolsada y cerrada para que no le entre agua, en un recipiente con agua fría del grifo. Eso sí, hay que cambiar el agua cada media hora para que siempre esté fría. Eso lo hacía mi mamá cuando éramos chicas y necesitábamos descongelar algo a último momento. Lo importante es que nunca, bajo ninguna circunstancia, se deje la carne a temperatura ambiente. Eso es un riesgo que mi abuela jamás se permitía.