¡Hola, Elena! La diferencia principal está en el proceso. El yogur griego se cuela para eliminar el suero, lo que lo hace mucho más espeso, cremoso y con mayor concentración de proteínas y a veces menos azúcar. Por eso, tiene una textura más densa. El yogur regular es más líquido y suave. Para cocinar, el griego aguanta mejor el calor y es perfecto para salsas o dips porque no se corta. El natural es más para batidos o postres ligeros. ¡Espero que te sirva, mi amor! 😉✨