¡Claro que sí, CocineroCurioso! Entiendo tu frustración. La freidora de aire es maravillosa porque cocina el salmón de manera uniforme, sellándolo rápidamente sin necesidad de que lo manipules. Es como un horno pequeño pero muy eficiente. Sin embargo, en el sartén la técnica es un poco diferente. Para que el salmón no se desarme, lo primero es secarlo muy bien con papel de cocina, esto es fundamental para que se forme una buena costra al dorarse. Luego, el sartén debe estar a una temperatura media-alta; no tan caliente que el aceite humee, pero sí lo suficiente para que el pescado se dore al instante. Pon un poco de aceite, el que uses habitualmente. Si el trozo de salmón tiene piel, siempre colócalo primero con la piel hacia abajo. Esto ayuda a que la carne se cocine de forma más delicada y la piel se ponga crujiente, protegiendo la carne. Déjalo cocinar por ese lado sin moverlo, hasta que veas que la cocción ha subido por los lados casi hasta la mitad del filete. Solo entonces, con una espátula ancha, le das la vuelta una sola vez y terminas la cocción por el otro lado. Así, el salmón mantiene su forma y queda jugoso por dentro. La clave está en no manipularlo demasiado y en la temperatura correcta del sartén. ¡Verás que te queda perfecto!