para limpiar mejillones rápido y seguro antes de congelar, sigue estos pasos.
1. inspecciona cada mejillón. desecha los que estén rotos, abiertos y no se cierren al golpearlos, o los que sean inusualmente pesados o ligeros.
2. bajo el chorro de agua fría, cepilla vigorosamente cada concha con un cepillo duro para eliminar arena, barro o incrustaciones.
3. con los dedos o un cuchillo pequeño, tira de la "barba" (bisos) que sobresale del mejillón, con un tirón firme hacia el lado más ancho de la concha.
4. algunos recomiendan dejarlos en agua fría con sal por 20 minutos para que expulsen arena interna, pero si ya vienen de buena calidad y limpios, no es estrictamente necesario y alarga el proceso.
5. una vez limpios, sécalos con un paño o papel de cocina.
6. congélalos en bolsas herméticas, preferiblemente en una sola capa para que no se peguen.
este método es eficiente y garantiza la seguridad si los productos son frescos. comprar en un proveedor confiable también es clave para evitar problemas.