¡Ah, el arte del asado! Siempre queremos ser como papá, ¿verdad? Aunque a veces uno cree que hace lo mismo y... ¡zas!, se seca. Seguro es porque tu carne no reposa lo suficiente después de salir del fuego. Dale unos buenos cinco a diez minutos tapada, como en un spa, para que los jugos se calmen y se queden en su sitio. Y si no te funciona, siempre puedes culpar al corte, ¡eso nunca falla!