Hola, Carlos. Es una duda muy común cuando se realiza la transición de una estufa de gas a una de inducción. No te preocupes, lo más probable es que tu electrodoméstico esté en perfectas condiciones y el inconveniente se deba únicamente a la compatibilidad del material de tus recipientes.
A diferencia de las estufas de gas, que transmiten calor por combustión directa a cualquier tipo de superficie (aluminio, barro, cobre, vidrio), las parrillas de inducción funcionan mediante un campo electromagnético. Para que la estufa active el flujo de energía y genere calor, la base del recipiente debe estar fabricada con un material
ferromagnético.
Si la olla es de aluminio convencional, barro o acero inoxidable sin base magnética, el electrodoméstico no detectará presencia alguna, por lo que el indicador del panel parpadeará como señal de advertencia y no calentará.
Para saber exactamente qué utensilios de tu cocina puedes utilizar, te sugiero tomar en cuenta los siguientes puntos:
- Prueba del imán: Toma un imán simple (como los del refrigerador) y pégalo en la base exterior del recipiente. Si el imán se adhiere firmemente, la olla funcionará sin problemas en la estufa. Si se cae o no se pega, no funcionará.
- Símbolo de inducción: Muchos utensilios modernos incluyen grabado en la parte inferior un icono con forma de resorte o espiral horizontal, lo cual certifica su compatibilidad.
- Base plana y tamaño adecuado: La base debe ser lo más plana posible para hacer buen contacto. Asimismo, si el diámetro de la olla es demasiado pequeño en comparación con el anillo trazado en la estufa, el sensor podría no reconocerla.
Si tus ollas tradicionales para el estofado no son compatibles, existen discos adaptadores de inducción de acero inoxidable que se colocan entre la placa y la olla, aunque lo más recomendable para maximizar la eficiencia energética es adquirir vajilla especial con fondo difusor ferromagnético. Espero que esta explicación te ayude a resolver el problema.