Hola Carlos, con gusto te explico lo que está ocurriendo con tu masa.
En la gran mayoría de los casos, las arepas se agrietan principalmente por
falta de hidratación y por
no dejar reposar la masa, más que por una falta de amasado intenso.
La harina de maíz precocida absorbe agua de manera progresiva. Si armas las arepas inmediatamente después de mezclar, la masa continuará absorbiendo humedad, se resecará y perderá la elasticidad necesaria, provocando esas fracturas en los bordes al aplastarlas o al contacto con el calor del comal o sartén.
Para solucionar este problema de forma definitiva, te recomiendo seguir estos pasos:
- Hidratación generosa: La masa debe quedar muy suave y húmeda al tacto, similar a la consistencia de una plastilina fresca pero sin pegarse a los dedos.
- Reposo obligatorio: Deja reposar la masa tapada durante unos 5 a 8 minutos. Notarás que después de este tiempo suele sentirse más firme y seca. Si esto pasa, simplemente añade un chorrito adicional de agua tibia y vuelve a amasar brevemente para devolverle la suavidad.
- La prueba del borde: Antes de formarlas todas, haz una bolita y aplánala entre tus palmas. Si notas la más mínima grieta en la circunferencia, significa que todavía necesita un poco más de líquido.
- Manos húmedas: Al momento de moldear y perfilar los bordes con la palma o los dedos, mantén tus manos ligeramente humedecidas con agua; esto sella el borde y le da un acabado completamente liso.
El amasado constante es útil para homogeneizar y evitar grumos, pero el secreto de una arepa sin grietas radica en el equilibrio del agua y el reposo. Espero que estos detalles te sean de gran ayuda en tu próxima preparación.