Hola Mateo, un gusto saludarte. Es una situación muy común al trabajar con masa de maíz para gorditas de horno, así que no te desanimes, tiene solución.
A diferencia de la harina de trigo, la harina de maíz nixtamalizada no contiene gluten y su comportamiento al hidratarse depende directamente de la absorción de los almidones y del contenido graso. Los principales factores por los que se te está pegando son los siguientes:
- Falta de reposo: La harina de maíz deshidratada tarda unos 10 a 15 minutos en absorber completamente los líquidos. Si intentas manipularla inmediatamente después de mezclar, se sentirá pegajosa y tenderás a creer que necesita más harina, cuando en realidad solo necesita reposar tapada para asentarse.
- Temperatura de los líquidos y la grasa: Para las gorditas de horno, es fundamental usar agua o leche tibia para activar la masa, y cuidar la temperatura de la manteca o mantequilla. Si la materia grasa está demasiado derretida o tibia por el calor de las manos, la masa se vuelve chiclosa y se adhiere a la piel.
- Técnica de amasado: La masa de maíz no se amasa igual que el pan. Requiere un amasado continuo hasta que notes que el tazón y tus manos quedan limpios. Si aún se pega tras el reposo, basta con untarte una ligera capa de manteca o aceite en las palmas al momento de formar las piezas.
Te sugiero dejarla reposar unos minutos bien cubierta para que no se reseque en la superficie. Si notas que al enfriar un poco la grasa sigue pegajosa, añade una cucharada extra de harina espolvoreada suavemente, pero dale primero su tiempo de reposo. ¡Mucho éxito con tu horneado!