Hola, Marta. Comprendo perfectamente tu inquietud y tienes toda la razón: la receta auténtica del chimichurri es sumamente noble, sencilla y no requiere de ingredientes exóticos ni costosos. Muchas versiones actuales lo complican innecesariamente agregando elementos ajenos a su identidad.
Para resolver cualquier receta moderna y volver a lo práctico con productos básicos del supermercado, te sugiero estos reemplazos directos:
- Hierbas importadas o raras: Sustitúyelas únicamente por perejil fresco común y orégano seco de paquete. El chimichurri tradicional se basa casi exclusivamente en el perejil bien picado (hojas y tallos tiernos) y el orégano seco para darle cuerpo aromático.
- Picantes o chiles exóticos: Puedes reemplazarlos por ají molido común de especiero o una pizca de pimentón dulce/picante. Si la receta pedía pimientos frescos, un poco de pimiento morrón rojo picado muy fino cumplirá la función de aportar color y textura sin invadir el sabor.
- Frutos secos o semillas: Te recomiendo omitirlos por completo. No forman parte del chimichurri tradicional y suelen ser adaptaciones inspiradas en pestos que solo complican la preparación.
- Vinagres o aceites especiales: Bastará con un aceite neutro (girasol o maíz) o un oliva suave, combinado con vinagre de vino blanco, tinto o de alcohol.
Con solo perejil, ajo fresco picado, orégano seco, ají molido, sal, vinagre y aceite tendrás una salsa perfecta, económica y lista en pocos minutos para acompañar cualquier comida familiar.