Hola, Claudia. No te preocupes, dividir un huevo a la mitad es un procedimiento muy sencillo y bastante común en repostería cuando ajustamos las porciones.
El método más preciso y rápido es el siguiente:
- Cascar y batir: Rompe el huevo en un tazón pequeño y bátelo con un tenedor durante unos 10 a 15 segundos, únicamente hasta que la yema y la clara queden completamente integradas de manera homogénea.
- Medir la mitad: Aquí tienes dos opciones muy prácticas:
- Con báscula o gramera (la más exacta): Un huevo estándar (talla M o L) pesa entre 50 y 60 gramos sin cáscara. Simplemente coloca el tazón sobre la báscula, ponla en cero y vierte 25 a 30 gramos en tu mezcla de queque.
- Con cucharas medidoras: Un huevo batido equivale aproximadamente a 3 o 3.5 cucharadas soperas (tablespoons). Puedes tomar 1 cucharada y media a 2 cucharadas para tu receta.
Consejo adicional: La mitad que te sobre no la tires; puedes cubrirla con film transparente y guardarla en el refrigerador hasta por 24 horas para usarla en un revuelto, tortilla o para pincelar alguna masa.
¡Mucho éxito con tu queque en la freidora de aire!