Hola Silvia. Es un problema muy común, pero se soluciona fácilmente controlando la cantidad de almidón superficial y el método de cocción por absorción.
Para el arroz de grano largo tradicional (como el jazmín o el grano largo estándar), la clave no es solo el líquido, sino también el tratamiento previo. Te comparto el método paso a paso:
1. Lavado previo:
Enjuaga el arroz en un colador bajo el chorro de agua fría unas 3 o 4 veces, hasta que el agua salga prácticamente transparente. Este paso elimina el almidón suelto, que es el principal responsable de que los granos se peguen entre sí.
2. Proporción exacta de agua:- 1 taza de arroz por 1,5 tazas de agua (o caldo). Si usas más agua, el grano absorberá en exceso y quedará blando o gomoso.
- Una pizca de sal y, opcionalmente, una cucharadita de aceite de oliva o mantequilla.
3. Tiempos y fuego:- Coloca el agua y el arroz en la olla a fuego medio-alto hasta que rompa a hervir.
- En cuanto empiece a burbujear con fuerza, tapa la olla con una tapa que cierre bien y baja el fuego al mínimo posible.
- Cocina durante 12 a 15 minutos. Es fundamental no destapar la olla durante este tiempo para que no se escape el vapor.
4. Reposo (imprescindible):
Una vez transcurrido el tiempo, apaga el fuego y deja la olla tapada en reposo durante
10 minutos. El calor residual terminará de asentar la textura.
5. Ahuecado:
Destapa y remueve suavemente con un tenedor (no con cuchara) de abajo hacia arriba para separar los granos y permitir que el exceso de humedad se evapore.
Siguiendo estos pasos te quedará perfectamente suelto y aguantará muy bien en recipientes herméticos en la nevera para toda tu semana.