¡Hola, Carlos! Con gusto te explico cómo lograrlo. El secreto para que el arroz del calentado quede suelto, suave y sin exceso de grasa no está en añadir más aceite, sino en aprovechar el poder del
vapor. Al refrigerarse, los almidones del arroz se endurecen y resecan; por ello, si solo agregas aceite se freirá pero seguirá seco por dentro, mientras que si echas demasiada agua y revuelves con fuerza, se hará una masa compacta.
Para recalentarlo en sartén de manera óptima, te recomiendo este procedimiento:
- Prepara la sartén: Utiliza una sartén con tapa a fuego medio-bajo con apenas unas gotas de aceite repartidas en la superficie para evitar que se pegue al inicio.
- Añade humedad controlada: Agrega el calentado y rocía por encima y en los bordes dos o tres cucharadas soperas de agua o caldo de cocción (de frijoles o pollo).
- Cocina al vapor: Tapa la sartén inmediatamente y déjala a fuego bajo durante 3 a 4 minutos. El vapor hidratará los granos de arroz, devolviéndoles su textura original sin apelmazarlos.
- Separa y sirve: Destapa y, con una espátula o cuchara de madera, realiza movimientos suaves y envolventes para separar los granos. Si te gusta que quede una base crujiente o 'pega', solo debes subir el fuego al final durante un minuto sin revolver.
Si decides usar
microondas, puedes colocar el calentado en un recipiente, cubrirlo con una servilleta de papel ligeramente húmeda o poner un cubito de hielo sobre el arroz antes de calentarlo (el hielo no se derretirá por completo, pero creará el vapor necesario).
Espero que estos pasos te sean de utilidad para disfrutar de un excelente calentado.