Hola, entiendo perfectamente tu duda y es una consulta muy común cuando encontramos buenas ofertas en la pescadería.
En resumen: técnicamente se puede congelar, pero no es nada recomendable hacerlo sin limpiar ni eviscerar. Te explico los motivos principales desde el punto de vista de la seguridad y la calidad:
1. Enzimas y bacterias en las vísceras: El tracto digestivo del pescado concentra la mayor cantidad de bacterias y enzimas digestivas. Aunque la congelación detiene la proliferación bacteriana, las enzimas siguen actuando lentamente, degradando la carne y arruinando su textura.
2. Sabor amargo y olores desagradables: La vesícula biliar y los restos digestivos pueden romperse durante la congelación o el descongelado, impregnando la carne de un sabor amargo muy difícil de quitar.
3. Parásitos: Si el pescado tiene parásitos como el anisakis, dejar las vísceras facilita que migren hacia el músculo antes de que el frío llegue al núcleo de la pieza.
4. Dificultad al descongelar: Limpiar un pescado descongelado es mucho más engorroso, ya que los tejidos quedan más blandos y las vísceras se deshacen fácilmente.
Mi recomendación: tómate unos minutos para eviscerarlo por completo, lavarlo rápidamente con agua fría, secarlo muy bien con papel absorbente y guardarlo en bolsas herméticas de congelación extrayendo todo el aire posible. Así conservarás su textura, sabor y seguridad intactos.