Hola Claudia. Sí, totalmente; cortar la leche con un ácido es el sustituto casero más utilizado y funciona a la perfección para lograr unos panqueques altos y esponjosos.
En la repostería, el buttermilk cumple dos funciones clave: aporta
acidez para reaccionar químicamente con los leudantes (especialmente el bicarbonato de sodio) generando burbujas de gas que hacen crecer la masa, y además descompone ligeramente las proteínas del gluten, lo que da como resultado una miga extremadamente tierna.
Para elaborarlo en casa de forma correcta, la proporción estándar es la siguiente:
- 1 taza de leche (240 ml, preferentemente entera para un mejor sabor y estructura).
- 1 cucharada (15 ml) de jugo de limón colado o vinagre blanco destilado.
Solo debes integrar ambos ingredientes y dejarlos reposar a temperatura ambiente entre
5 y 10 minutos. La leche se cortará ligeramente y tomará una textura algo más densa y un sabor ligeramente agrio. No necesitas que espese demasiado; lo fundamental es el nivel de acidez que se incorpora a la mezcla líquida.
Como alternativa adicional, si tienes a mano
yogur natural sin azúcar, puedes mezclar 3/4 de taza de yogur con 1/4 de taza de leche para obtener una consistencia y acidez equivalentes. ¡Que disfrutes mucho de tus panqueques!