Hola, Diego. Qué gusto leerte; la mermelada de guayaba es realmente un clásico entrañable y perfecta para organizar en tus sesiones de
batch cooking.
Para evitar que se cristalice y lograr esa textura sedosa y untable que buscas sin que quede dura tras refrigerar, el secreto principal está en el equilibrio de azúcar, el colado de las semillas y el uso de jugo de limón (que aporta la acidez necesaria para activar la pectina natural y evitar la recristalización de la sacarosa).
Aquí tienes una técnica sencilla y muy confiable:
Ingredientes recomendados:- 1 kg de guayabas maduras pero firmes
- 500 g a 600 g de azúcar blanca o morena (entre el 50% y 60% del peso de la pulpa obtenida)
- El jugo de 1 limón grande
- 1/2 taza de agua
- 1 rama de canela (opcional, para dar aroma tradicional)
Paso a paso:
1. Preparación y extracción de pulpa:
Lava muy bien las guayabas y retira los extremos oscuros. Córtalas en cuartos y colócalas en una cacerola con la media taza de agua a fuego medio durante unos 8 a 10 minutos, hasta que se suavicen. Pasa la fruta por la licuadora brevemente (evita moler con demasiada potencia para no romper las semillas) y luego cuela la mezcla con un colador fino para retirar todas las semillas duras.
2. Cocción a fuego controlado:
Vierte la pulpa limpia en una cacerola de fondo grueso, añade el azúcar, la rama de canela y el jugo de limón. Mezcla bien antes de encender el fuego. Cocina a fuego medio-bajo removiendo constantemente con una cuchara de madera o espátula de silicona, prestando especial atención al fondo para evitar que se pegue o caramelice en exceso.
3. Prueba de consistencia:
Cocina durante aproximadamente 25 a 35 minutos. Para saber si está lista, coloca un plato pequeño en el congelador durante unos minutos, vierte una cucharadita de mermelada caliente sobre el plato frío y empújala con el dedo; si se arruga ligeramente y no se desparrama líquida, tiene el punto ideal. Recuerda que al enfriar tomará más cuerpo por su propia pectina.
4. Envasado y conservación:
Retira la canela y vierte la mermelada aún caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados, dejando un centímetro libre en la parte superior. Cierra bien con sus tapas herméticas. Si no vas a pasteurizar al baño María para larga conservación, déjalos enfriar a temperatura ambiente y luego guárdalos en el refrigerador, donde se conservarán en perfecto estado durante al menos 3 a 4 semanas.
Espero que te sea de gran utilidad para tus desayunos de la semana. ¡Mucho éxito con tu preparación!