Hola Florencia, un gusto saludarte. Te felicito por la iniciativa de cocinar y organizar tus comidas para la semana; el freezer es un gran aliado si se utiliza de forma adecuada.
Para salir del clásico jamón y queso sin gastar de más, la clave está en aprovechar vegetales de estación, legumbres o preparaciones que aporten volumen, cremosidad y saciedad. Te comparto algunas combinaciones económicas, rendidoras y muy sabrosas que resisten de maravilla la congelación:
- Estilo Florentina o de espinaca con salsa blanca: Salteá un atado de espinaca o acelga con un diente de ajo picado. Mezclalo con una salsa bechamel bien espesa (leche, manteca y harina) y un toque de nuez moscada. Al colocarlo sobre la masa con un poco de queso cremoso o muzarella, queda súper contundente y llena muchísimo.
- Pizza de papa y romero (estilo rústico): Cortá papas medianas en rodajas muy finas (con mandolina si tenés). Blanquealas en agua hirviendo durante dos minutos para que queden tiernas pero no rotas. Colocalas superpuestas sobre la masa con una base de aceite de oliva o un poco de crema, bastante romero, sal, pimienta y unos cubitos de queso. Es baratísima y tiene una textura increíble.
- Pizza de humita o choclo cremoso: Rehogá cebolla bien picada con una lata de choclo cremoso o en granos procesados, condimentada con pimentón dulce. Podés sumarle unos trocitos de huevo duro al momento de servir para sumar proteína y saciedad.
- Fugazza o fugazzeta con cebolla caramelizada y orégano: Cortá abundante cebolla en juliana fina y cocinala a fuego lento hasta que esté bien tierna y dulce. Si querés hacerla aún más llenadora, podés hacer la versión rellena con queso cremoso en el medio y la cebolla arriba bien dorada.
Consejos para congelar y regenerar:
1. Horneá primero las prepizzas hasta que hagan piso pero sigan blancas arriba. Dejalas enfriar por completo antes de armar la pizza.
2. Si vas a guardarla en porciones, cortalas una vez frías y separalas con papel manteca o separadores plásticos para que no se peguen entre sí en el recipiente o bolsa hermética.
3. Para calentarlas, no uses microondas porque la masa se humedece. Llevalas directamente del freezer a un horno bien caliente (o sartén con tapa a fuego medio-bajo) hasta que la base esté crocante y el queso fundido.
Espero que te sean de utilidad estas ideas y que disfrutes cocinándolas.