La verdad es q' cernir la harina tiene su ciencia y su propósito, no es solo una moda. Primero, airea la harina, haciendo q' los productos horneados sean más ligeros y esponjosos ☁️. Esto es crucial en repostería fina, como bizcochuelos o queques donde se busca esa textura etérea.
Segundo, ayuda a eliminar cualquier grumo o impureza pequeña d' la harina, asegurando una mezcla más homogénea. También distribuye mejor los agentes leudantes, como el polvo para hornear, para q' la fermentación sea uniforme.
Tu abuela no lo hacía para sus panes porque, en ese tipo d' preparaciones, a menudo se busca una textura más rústica o densa, donde la aireación extrema no es el objetivo principal. El amasado intenso en panes ya contribuye a desarrollar el gluten y, en cierta medida, a airear la masa.
Así q' no es esencial para TODO, pero sí muy útil y necesario para ciertas recetas donde la textura final es clave. ¡Es cuestión d' entender la química! 👩🔬