A ver, pana, la posta es esta: tus cebollas se te están dañando porque las estás guardando mal, seguro. Te lo digo con conocimiento de causa, ¿viste? No es tan complicado, pero hay que saber los trucos. :)
Las cebollas bien curadas (secas, que las sacaste de la tierra y las dejaste un tiempo al sol o en un lugar ventilado para que se seque la piel de afuera y el tallo, che) te tienen que durar como mínimo 2 a 3 meses. Fácilmente 4 o 5 si las condiciones son óptimas. Si se te ponen blandas o feas en semanas, el problema es el almacenamiento, no la cebolla. Esas que sembrás grandes son un golazo, no las desperdicies. :D
¿Cómo hacer para que duren más? Es simple, no tienen que estar en la cocina ni en la despensa normal si ahí hay mucha humedad o calor. Necesitan un lugar fresco, oscuro y, sobre todo, súper ventilado. Nada de bolsas de plástico, ¡nunca! Eso las pudre. Ponelas en redes, mallas, canastos abiertos o, si tenés muchas, hasta podés hacer trenzas con los tallos secos y colgarlas. Ah, y un tip importante: ¡separalas de las papas! Las papas liberan un gas que hace que las cebollas se estropeen más rápido, y viceversa. Es como un clásico de telenovela, si están juntos, todo se complica. Jaja.
Fijate eso y vas a ver cómo esas cebollas te rinden para un montón de asados y guisos, wey. ¡Éxitos con la cosecha!