Qué onda, Matías :D ¡No te desanimes! A mí también me pasaba eso antes de que mi abuelita me dijera su secreto. Ella decía que la crema no debe tener prisa, como la vida misma, ¿sabes?
Lo que hacía ella en el rancho era que, despues de todo, pasaba la crema por un colador muy fino. Así, todas esas bolitas se quedan ahí y la crema te queda super lisita, como un espejo :O. También dice que ay que batir bien y con amor, sin parar cuando está en el fuego. Así no se pegaba ni salían grumos.
Y tienes toda la razón, no hay que desperdiciar nada, el bolsillo no lo permite, ¡que bueno que te preocupas por eso! Como se hacía antes, se aprobechaba todo. Intenta con el colador, te va a funcionar, verás.