Hola, tupper_prep99. Con gusto te ayudo con tu duda sobre la preparación del pescado para congelar.
No es obligatorio quitar la piel antes de freírlo. De hecho, conservar la piel durante la cocción en la sartén es muy ventajoso, ya que actúa como una barrera natural que evita que el filete se desbarate al voltearlo y ayuda a retener los jugos internos de la carne.
Sin embargo, al congelar y recalentar el pescado, la textura se comporta de forma diferente según la opción que elijas:
- Freír con piel: Es la mejor opción para que la carne se mantenga jugosa y la pieza no pierda su forma. El único inconveniente es que la piel perderá su textura crujiente tras el congelamiento y recalentamiento (especialmente si usas microondas), volviéndose algo blanda. Si prefieres no comerla, se retira muy fácilmente en el plato una vez caliente.
- Freír sin piel: El riesgo de que el filete se rompa o se desmenuce en la sartén es bastante alto, y la carne tiende a secarse más rápido tanto en la cocción como al volver a calentarla.
Para obtener el mejor resultado en tus preparaciones de la semana, te sugiero seguir estos pasos:
- Fríe el pescado con la piel puesta, colocándolo primero con el lado de la piel hacia abajo en la sartén bien caliente.
- Deja enfriar completamente las porciones a temperatura ambiente antes de tapar los contenedores, evitando así que el vapor atrapado genere humedad extra.
- Al momento de recalentar, si te es posible, utiliza una freidora de aire o una sartén a fuego medio en lugar del microondas para conservar una textura mucho más agradable.
En conclusión, te conviene dejar la piel durante la cocción y el congelado para preservar al máximo la textura y firmeza del pescado.