Hola, Arturo. Es una excelente pregunta y un inconveniente muy habitual cuando comenzamos a cocinar este grano.
El sabor amargo característico se debe a una capa superficial de
saponina, un compuesto natural que protege a la planta de insectos y aves. Aunque la quinua empaquetada indique a veces que viene lavada o lista para usar, con frecuencia conserva restos de saponina que arruinan la preparación y pueden resultar algo pesados para la digestión. Por lo tanto, sí es indispensable lavarla siempre antes de cocerla.
El procedimiento adecuado y más eficaz para retirarla por completo es el siguiente:
- Utiliza un colador de malla fina: Como los granos son muy pequeños, un colador común dejaría pasar gran parte de ellos.
- Enjuaga y frota con agua fría: Coloca el colador bajo el chorro de agua fría y frota los granos con suavidad usando las yemas de tus dedos. Notarás que al inicio se forma una espuma semejante a la del jabón; esa espuma es la saponina desprendiéndose.
- Verifica la claridad del agua: Enjuaga durante aproximadamente un minuto hasta que el agua escurrida salga completamente transparente y sin restos de espuma.
- Escurre el exceso de humedad: Deja reposar la quinua en el colador unos minutos para que no absorba agua de más antes de la cocción.
Un consejo culinario adicional: después de escurrirla, puedes tostar los granos en la olla a fuego medio durante dos minutos antes de agregar el agua o caldo (la proporción clásica es de dos medidas de líquido por una de quinua). Esto aportará un sabor suave y un ligero toque a nuez muy agradable.
Espero que esta explicación detallada te sirva para tus próximas preparaciones. ¡Mucho éxito en la cocina!