Holaa! Es muy sencillo. Cortas el plátano maduro en tajadas y las colocas extendidas, sin encimar, sobre una bandeja o tabla limpia. Las dejas reposar a temperatura ambiente durante unos 10 o 15 minutos antes de llevarlas a cocinar.
Este breve reposo permite que la humedad de la superficie se evapore un poco y se forme una capa más seca. Así, cuando entran en contacto con el aceite bien caliente, los azúcares exteriores sellan de inmediato, lo que evita que absorban exceso de grasa o se deshagan en la sartén.