Antes las abuelas preparaban esto de forma sencilla, sin tantas complicaciones ni términos modernos innecesarios. El secreto para que no se seque es simplemente no sobrecocinarlo y retirarlo de la hornilla apenas comience a cuajar, usando mantequilla natural sin aditivos. Sin embargo, debo admitir con honestidad que la maniobra exacta para doblarlo sin que se parta nunca la he dominado del todo; a veces se me fractura la base al intentar cerrarlo en la sartén.