Hola, Carmen. Es un problema bastante común cuando la carne pasa unos minutos de más sobre las brasas o cuando el corte tiene poco marmoleo, pero afortunadamente tiene una solución muy sencilla y tradicional. La mejor técnica para rescatar carne dura es la cocción húmeda y el corte fino, ya que esto ayuda a romper las fibras y rehidratarlas.
Una de las mejores opciones para una cena rápida y reconfortante es preparar una tradicional
ropa vieja o carne deshebrada entomatada. Te explico el procedimiento paso a paso:
- 1. Preparación de la carne: Corta los restos de carne en tiras muy delgadas o, si es posible, deshébrala con ayuda de dos tenedores. Cortar en contra de la fibra facilitará que quede tierna al masticar.
- 2. El sofrito: En una sartén amplia con un chorrito de aceite, sofríe media cebolla cortada en julianas, un diente de ajo picado finamente y, si te gusta, un poco de pimiento verde o rojo. Cocina hasta que la cebolla esté transparente.
- 3. La salsa: Agrega tres tomates maduros picados o licuados, una hoja de laurel, una pizca de comino, sal y pimienta al gusto.
- 4. Cocción a fuego lento: Incorpora la carne a la sartén junto con media taza de caldo (o agua) para que tenga suficiente líquido. Tapa la sartén y deja que hierva a fuego suave durante unos 15 a 20 minutos. El vapor y el ácido natural del tomate terminarán de suavizar la carne y absorberá todo el sabor del guiso.
Puedes servirla acompañada de unas tortillas calientes para hacer tacos, un poco de arroz blanco o frijoles. Es una receta muy noble, económica y perfecta para no desperdiciar nada. Espero que la disfrutes mucho en tu cena.