Hola Graciela, un cordial saludo. Es un gusto saludarte. Entiendo perfectamente tu situación, ya que cuando cocinamos en grandes cantidades para la familia, pelar ajo diente por diente de forma tradicional puede volverse una tarea bastante tediosa y engorrosa.
Con mucho gusto te comparto tres métodos prácticos y muy efectivos que suelo utilizar en la cocina según la cantidad de ajo que vaya a necesitar:
- 1. El método del golpe plano con el cuchillo (ideal para pocos dientes): Coloca el diente de ajo sobre la tabla de picar. Pon la hoja ancha de un cuchillo de chef de forma plana sobre el ajo y dale un golpe suave pero firme con la palma de tu mano. No se trata de aplastarlo por completo, sino de romper la tensión de la piel. Escucharás un ligero crujido y la cáscara se desprenderá prácticamente sola y en una sola pieza.
- 2. El método del frasco o recipiente cerrado (ideal para una cabeza entera): Separa todos los dientes de una o dos cabezas de ajo. Colócalos dentro de un frasco de vidrio con tapa o entre dos tazones metálicos colocados uno sobre el otro boca abajo. Agita enérgicamente durante unos 15 a 20 segundos. La fricción constante entre los ajos y las paredes del recipiente retirará las cáscaras limpiamente sin ensuciarte las manos.
- 3. Remojo en agua tibia (ideal si necesitas los dientes enteros y perfectos): Si necesitas que los ajos queden completamente intactos y sin marcas, sumérgelos en un cuenco con agua tibia durante unos 10 minutos. La humedad afloja la membrana exterior y podrás retirarla fácilmente deslizándola con los dedos.
Espero que estas recomendaciones te sean de gran utilidad en tus preparaciones diarias. ¡Mucho éxito con tus guisados y salsas!