Ay, mi querido Mateo_FitChef, ¡qué gusto leerte!!! Tienes toda la razón del mundo, ¡¡es un despilfarro horrible!! Aquí en mi casa, mi abuelita siempre decía que "el pan es sagrado y no se tira por nada del mundo"... ¡y vaya q tenía razón! Ella, con su sabiduría de antes, siempre encontraba cómo darle una segunda vida al pan duro, ¡sin tanta cosa rara ni azúcar!!
Mira, pa' que lo uses con tus chiles de la huerta, como dices, sin caer en lo empalagoso ni en lo insípido, te doy unas ideas q aprendí de ella, ¡bien mexicanas y nutritivas!!:
1. **Sopa de ajo o de pan:** ¡Esta es una maravilla, wey! Mi abue remojaba el pan duro en un caldito de pollo o de verduras (¡hecho en casa, claro!), luego lo freía poquito con ajo y cebolla, y lo integraba al caldo. Queda una sopa espesita, reconfortante, y le puedes poner un huevo estrellado encima para la proteína. ¡Y tus chilitos picados para el toque! Es una comida completa y calientita...
2. **Migas:** No es solo de España, ¡aquí también se hacen, pero a nuestra manera! Corta el pan en cuadritos, remojalo tantito en agua con sal y exprime. Luego, lo fríes con un poquito de aceite o manteca de cerdo (¡la de antes, no las cosas raras de ahora!), cebolla, ajo, y le pones huevo revuelto o trocitos de chorizo. ¡Queda riquísimo con un buen café o un chocolate, y si le pones chiles toreados, ya tienes el desayuno de campeones!!!
3. **Para gratinar o empanizar:** ¡Esto es básico! Raya el pan bien seco y lo guardas en un frasco. Sirve pa' gratinar unas verduras, unas enchiladas, o pa' empanizar unas pechugas de pollo. Es pan de verdad, ¡no esas harinas raras!!
Créeme, estas formas son de verdad, de las que se hacían cuando no había tanto de qué preocuparse, ¡pero sí mucho que comer rico y con lo que había! ¡No te dejes engañar por las recetas modernas, como decía mi abuela, "lo de antes siempre fue mejor"!!! Besos!!!