Hola, Silvia. Es un problema muy común en la cocina; los chiles y ajíes secos tienen azúcares naturales y pieles muy delgadas que se queman en cuestión de un par de descuidos, volviéndose amargos al instante.
Aquí te comparto los dos métodos explicados paso a paso con tiempos y temperaturas precisas para que no te vuelva a ocurrir:
1. Método en sartén o comal (El más recomendado y con mayor control)- Temperatura: Fuego medio-bajo a bajo. La sartén debe estar caliente antes de ponerlos, pero nunca humeando ni con fuego alto. No agregues aceite (tostado en seco).
- Tiempo: De 5 a 8 segundos por lado.
- Procedimiento: Coloca el ají abierto y limpio (sin venas ni semillas). Presiónalo suavemente contra la superficie con una espátula plana durante 5 segundos. Voltéalo y déjalo otros 5 segundos. En cuanto notes que cambia ligeramente de color (se vuelve más brillante o rojizo) y desprende su aroma característico, retíralo de inmediato. Si se pone negro, ya se quemó.
2. Método en freidora de aire- Temperatura precisa: Configura a 150 °C a 160 °C (nunca a temperaturas estándar de 180 °C o 200 °C porque el aire caliente los quemará en segundos).
- Tiempo total: De 1 a 2 minutos como máximo.
- Procedimiento: Coloca los ajíes en una sola capa dentro de la canastilla. Programa 2 minutos, pero a los 60 segundos abre para revisar. Al sacarlos, retíralos de la canasta caliente para cortar la cocción residual.
Consejo adicional: Ten listo al lado un recipiente con agua tibia. Si tu receta requiere hidratarlos posteriormente, pásalos directo de la sartén al agua; esto detiene la cocción al instante y evita que el calor residual los amargue.
Espero que estos parámetros te sirvan en tus preparaciones. ¡Mucho éxito!