Lo mejor siempre ha sido hacer unos tacos dorados tradicionales, sin inventar cosas raras. Se calientan unas tortillas de maiz de verdad, no de esas empaquetadas, y se rellenan con la carne y el arroz. El detalle es que no se bien como cerrarlos para que no se salga todo el arroz en el aceite caliente, supongo que con palillos, pero dudo que queden firmes.