Hola Carmen. Entiendo tu preocupación, especialmente si buscas optimizar tu presupuesto para las loncheras. El aceite de oliva extra virgen es excelente para aderezar y para cocciones a baja o media temperatura, como saltear verduras brevemente o para sofritos rápidos. Su sabor es muy apreciado en estos usos y sus propiedades beneficiosas se mantienen mejor.
Sin embargo, para freír a altas temperaturas o para frituras profundas, no es la opción más adecuada ni la más económica. El aceite de oliva extra virgen tiene un punto de humo relativamente bajo comparado con otros aceites. Esto significa que se quema más fácilmente, pierde sus nutrientes y su sabor característico se degrada. Además, al quemarse, puede generar compuestos menos saludables. Como bien señalas, es más caro, por lo que utilizarlo en grandes cantidades para freír es un desperdicio.
En mi experiencia, cuando hago asados o parrillas, uso un poco para marinar la carne o para dorar algo a fuego medio, aprovechando su sabor. Pero para freír papas o milanesas, siempre elijo un aceite con un punto de humo más alto y más económico, como el de girasol, canola o aguacate, que resisten mejor el calor intenso sin perder sus propiedades ni tu inversión. Así, puedes reservarlo para los usos donde realmente resalta y justifica su costo.