Hola, un gusto saludarte. Te confirmo que dejar la masa en el refrigerador durante toda la noche no solo es seguro, sino que es una de las mejores técnicas para lograr una pizza de calidad profesional.
Este método se denomina fermentación en frío o maduración. A temperaturas bajas (alrededor de 4 °C a 6 °C), la actividad de las levaduras se ralentiza considerablemente, impidiendo que la masa sobrefermente o se agote. Al mismo tiempo, las enzimas continúan descomponiendo los almidones en azúcares simples de forma gradual. Esto aporta un sabor mucho más complejo, una corteza crujiente con mejor dorado y una masa notablemente más ligera y fácil de digerir.
Para garantizar un resultado óptimo, te sugiero tener en cuenta los siguientes puntos:
1. Recipiente adecuado: Guarda la masa en un recipiente hermético o en un bol bien cubierto con film transparente previamente untado con unas gotas de aceite de oliva, evitando así que se forme una costra seca en la superficie.
2. Atemperado previo: Es fundamental que saques la masa del frío entre 1 y 2 horas antes de estirarla y hornearla. Si intentas manipularla recién sacada de la nevera, el gluten estará rígido y la masa tenderá a encogerse.
3. Cantidad de levadura: Si vas a fermentar en frío durante 24 horas o más, es recomendable no excederse con la levadura, ya que el tiempo prolongado compensa la cantidad.
Siguiendo estos pasos, tu masa no se dañará y subirá perfectamente en el horno. Éxitos con la preparación para tus amigos.