Entiendo su punto, la calabaza como acompañamiento en un asado puede resultar algo atípico para muchos, acostumbrados a lo tradicional. Sin embargo, si se busca una alternativa, sugiero prepararla asada con sal, pimienta negra, un toque de ajo y quizás alguna hierba como tomillo o romero. Lo ideal es no complicarse demasiado. Antes todo era más sencillo, uno ponía la carne y ya. Ahora parece que hay que inventar mil cosas. Pero bueno, si la intención es no endulzarla, esta preparación es la más sensata y no desentona tanto con los sabores de la parrilla. Es importante que la calabaza se dore bien para que tenga una buena textura, no debe quedar aguada.