¡Qué buen reto para la parrilla! Entiendo perfecto tu frustración, un pulpo chicloso es de las peores cosas. Para mí, que siempre estoy buscando optimizar el gasto y que la comida rinda, es clave que quede perfecto a la primera. No podemos darnos el lujo de echar a perder un ingrediente tan rico y a veces costoso. El truco infalible que uso para que quede tierno es el siguiente: primero, congelarlo por al menos 24 horas si no viene ya congelado; esto ayuda a romper las fibras. Luego, antes de hervir, lo "asusto" sumergiéndolo 3 veces por unos segundos en agua hirviendo sin sal y sin nada más, para que se le curven los tentáculos y quede más estético. Después, lo cocino en esa misma agua, ya con una cebolla, una hoja de laurel y un chorrito de vinagre para ablandarlo. El tiempo es de unos 20 a 30 minutos por cada kilo de pulpo, cocinando a fuego medio-bajo para que no hierva a borbotones. Tienes que pincharlo con un tenedor grueso en la parte más gruesa de la cabeza o de los tentáculos; cuando entre sin resistencia, está listo. Si lo vas a asar, no lo cocines de más, un punto al dente es mejor para que no se seque en la parrilla. ¡Mucha suerte con ese asado!