Entiendo la sabiduría de tu abuela sobre no desperdiciar, un valor que se ha perdido con tanta comida chatarra y procesada. Sin embargo, las semillas de manzana contienen amigdalina, un compuesto que en el cuerpo se convierte en cianuro. Afortunadamente, para que fuese realmente peligroso, tendrías que ingerir una cantidad considerable de semillas trituradas, no solo una o dos por accidente.
Nuestros abuelos sabían esto; se comían la fruta entera, pero jamás se metían las semillas con intención. Eso de querer molerlas para 'superalimentos' es una moda ridícula. La naturaleza tiene sus límites y lo auténtico es no forzarla. Una manzana es para comerla, no para sacarle hasta la médula de la semilla.