Cuando vivía en casa siempre preparábamos la comida en batch para congelar en los containers y tener listos los lunches de la semana. Para el basmati, la medida exacta que nunca falla es una taza y media de agua por cada taza de arroz. Lo principal es enjuagarlo bien para quitarle el almidón, ponerlo a fuego alto hasta que hierva, y apenas empiece el hervor, bajas la estufa a fuego lento y tapas la olla por 12 minutos. Déjalo reposar cinco minutos antes de servir y te queda perfecto, suelto y con ese aroma que me recuerda a los domingos con la familia.